Arturo Cano, La Jornada, 29 de agosto de 2009

Como si el fragor de la batalla contra el gobierno de facto no bastara, la resistencia hondureña vive un intenso debate interno sobre su camino inmediato, "sea o no restituido" el presidente Manuel Zelaya en el poder. El centro de la polémica es la elección del 29 de noviembre: las organizaciones de la resistencia buscan un candidato para ir unidas a la contienda, apuestan a desfondar al Partido Liberal (PL) y han ofrecido la candidatura presidencial a Luis Alfonso Santos, único obispo abiertamente contrario al golpe de Estado.

La ley hondureña impide que el obispo sea candidato si no renuncia a su ministerio, pero ese podría ser el menor de los problemas en la ruta electoral de la resistencia. Las negociaciones sobre un frente común se realizan a pesar de la oposición de parte de ésta. Varias organizaciones populares, tradicionalmente abstencionistas, ven en los comicios una suerte de "distracción" respecto de los "objetivos centrales": el retorno de Zelaya y el continuado impulso de una asamblea nacional constituyente.

En esa línea, aunque el Frente de Resistencia no ha tomado una determinación definitiva, algunos dirigentes hablan ya de un boicot a las elecciones.

El sindicalista Carlos Humberto Reyes es el primer candidato independiente a la presidencia de Honduras y muchos liberales lo ven como la opción para no votar por el aspirante de su partido, al que consideran golpista. En estos días, a tono con la petición de Zelaya ante la Organización de Estados Americanos (OEA) para que no reconozca el proceso electoral si el presidente no es restituido, Reyes hizo un llamado para que "los candidatos no golpistas a todo nivel de elección popular se retiren del proceso si se mantiene la dictadura".

Sin embargo, líderes del PL cercanos a Zelaya se han registrado como candidatos a diputados y alcaldes bajo las siglas del izquierdista partido Unificación Democrática (UD), cuyo candidato presidencial, César Ham, es más cercano que Reyes a Zelaya.

Frente al aislamiento internacional, el gobierno de facto, encabezado por Roberto Micheletti, ha apostado todo a las elecciones de noviembre. Durante la reciente visita de los cancilleres de países de la OEA, Micheletti machacó con la salida comicial: "Habrá elecciones en Honduras, lo apruebe el mundo o no".

Así será, si se toma en cuenta que los anuncios de no participar o boicotear los comicios parecen más una cuestión táctica que una acción que vayan a realizar los antigolpistas.

"Tenemos que participar. De lo contrario nos va a pasar lo que a la derecha retrógrada venezolana, que no fue a elecciones después de haber ganado un referéndum y dejó solo a Hugo Chávez en la Asamblea Nacional", decía Ham en los días de intensas negociaciones con los liberales que se integrarían a sus listas.

Para Carlos Eduardo Reina, dirigente liberal cercano a Zelaya, el boicot no es siquiera una opción: "Ni el Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, armado en las montañas, pudo boicotear elecciones. Eso es muy difícil".

Un FDN hondureño

Guardando las distancias, los antigolpistas hondureños están construyendo una suerte de frente democrático nacional (a la manera del mexicano en 1988): es decir, al importante desprendimiento de uno de los partidos tradicionales se suman las izquierdas partidaria y social, en una ruta trazada por Zelaya, quien con la"cuarta urna" en realidad pretendía construir una tercera fuerza partidista, según Víctor Meza, su ministro de Gobernación.

En la bipartidista Honduras, el PL y el Partido Nacional (PN) controlan 95 por ciento de los puestos de elección y los cargos públicos. Se reparten además las instituciones del Estado: por ejemplo, de los 15 magistrados de la Corte Suprema, ocho lo son a propuesta del PL y siete del PN.

A ese dominio de los rojos (liberales) y los azules (nacionales) se quiere enfrentar la resistencia dentro de tres meses.

"El peor de los escenarios es que pujemos fuerte por la presidencia de la República y obtengamos una bancada fuerte en el Congreso, en alianza con el movimiento social organizado", apuesta Reina.

1 Comentarios:

Un Obispo??? esta debe ser una broma!! La iglesia Católica y cualquiera que se quede afuera de la política.. Eso sería como entregarnos a otro tipo de golpistas. Contra la religión en sí no tengo mucho en contra, pero deberíamos de ver la historia del Imperio Romano logrando su hegemonía mundial por medio de su santa iglesia, o mejor dicho su opiadora política. Dejemos mejor a los curitas para ser consejeros espirituales, que ya hasta demasiado mal hacen apendejandonos y diciendonos que demos el otro cachete para tenernos como buenos caballos cuyos jinetes nos ponen las riendas. Es que no ven que la hegemonía de la Iglesia es igual de mala que la hegemonía de cualquier poder, ya sea de grupos económicos u otros? Yo respeto la religión, pero creo que esto es un grave error........

Publicar un comentario en la entrada

Comenta lo que gustes, critica, aconseja o dinos cualquier cosa que desees, pero no olvides evitar ofender verbalmente... gracias.

techieblogger.com Techie Blogger Techie Blogger