Nunca será presidente de nadie. Está sólo el Goriletti. No tiene causa. Su origen es el temor de otros.

El ogro despertó una noche al escuchar los pasos del pueblo hondureño avanzando hacia una Cuarta Urna en la que diría algo por primera vez. Hacía mucho tiempo que dormía a sus anchas, y la realidad era otra, había un nuevo siglo, otras ideas, otra claridad. Cuando despertó en su laberinto, echó mano a su antigua conexión con los orangutanes, y comenzó a ejercer el poder de la fuerza, los viejos mecanismos de dominación también comenzaron a desenmoheserse, y salieron a las calles los hijos de los burgueses, los zombies postmodernos, sedientos y ciegos.

No era sólo el despertar de un pasado maldito, sino su escuálida prolongación en el tiempo.

En las calles la gente todavía no logra salir del asombro de ver suelta a esta bestia enfurecida y escapada de todo contexto.

Hay algo demencial en el Ogro Solitario, algo de tristeza y furia desatada. Pero también hay desconcierto en los hombres, no en los que luchan cuerpo a cuerpo con los mastines babeantes, sino en los demócratas, en los responsables de volverlo a la jaula. No obstante, hay que observar que cada día Goriletti lucha por robustecerse, por organizarse, pero no crece. La revuelta en las calles, en cada rincón del país lo tiene atolondrado. Hoy vi al Goriletti leer las instrucciones para dirgirse a la asamblea de los burgueses del Club Hondureño Árabe, y no vi otra cosa que la suma de todos ellos, el monstruoso ogro recién nacido balbuciendo y los zombies postmodernos, con su camisita blanca, de pie, aplaudiendo su primer paso. ¿Vivirá los cinco meses de su corto destino o lo encerraremos antes de que crezca?

Todo depende de la revuelta en las calles.


JMM

0 Comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Comenta lo que gustes, critica, aconseja o dinos cualquier cosa que desees, pero no olvides evitar ofender verbalmente... gracias.

techieblogger.com Techie Blogger Techie Blogger