Rodolfo Pastor

Mientras Micheletti se reunía con las cúpulas empresariales en el Centro Hondureño Árabe, hace un par de semanas y les garantizaba sus inversions poe medio siglo, la policía arreciaba en San Pedro la repression contra una caravana de vehículos que protestaba el golpe. Los empresarios y especialmente las cúpulas corporativas que fracasaron en su intento de imponerle a la gestión Zelaya Rosales una línea conservadora para seguir recibiendo suculentas concesiones y contratos de las dependencias gubernamentales, conspiraron para el golpe, dieron la señal de fuego y siguen siendo su principal apoyo publico.

Se simplifican las cosas asegurando que el del 28 de junio fue un “golpe de los empresarios” y que ellos son “la última resistencia”, como asegura con valentía Luis A. Santos, único obispo de Honduras. Pero se entiende la exageración porque, aunque jugaron un papel en los golpes de barracas de los setentas, nunca antes habían sido los empresarios protagonistas como en éste. También se “simplifican” las cosas porque no todos los empresarios son golpistas. Muchos, especialmente del agro y pequeños comerciantes, no simpatizaron con el golpe, no se sienten representados por la docena de familias que controlan las patronales. Hay excepciones notorias y honrosas, pero pocos grandes empresarios patriotas, que asumieran una posición valiente en rechazo del golpe. Jaime Rosenthal para el caso, a quien unos pretendieron presionar y otros enlodar (¿quién no tiene un “golpista” en la familia?) ha puesto su patrimonio en riesgo para defender la libertad de expresión.

Se involucraron en el golpe y primer lugar los industriales de la comunicación liderados por Carlos F. Facussé, su gurú, pero también, en primera fila, los otros miembros de su asociación ilícita: Jorge Canahuati Larach (dueño de La Prensa, El Heraldo y de las franquicias de comida rápida y traficante de armas) y Rafael Ferrari, magnate de Televicentro y Multifon quien resiente que el gobierno haya dado frecuencias a otros en vez de confirmarle mas privilegios. El régimen debe a estos barones de los medios la anestesia de parte de la población, que no se entera de las manifestaciones contra el golpe ni tampoco de la represión, ocultada o blanqueada por el periodismo corrupto. Hay privilegiados y también retrasados mentales que, de verdad, creen que no está pasando nada y que la nave del estado golpista navega aguas tranquilas.

Los barones de la comunicación emprendieron desde enero, la campaña que se proponía generar “el ambiente del golpe”. Para conseguir ese efecto, los dueños de los medios pusieron en la línea el más importante recurso de sus empresas, su credibilidad. Ahí estaban Renato, Edgardo y Rodrigo repitiendo a diario la línea, y llegando a la “conclusión” que se tenía que "detener a Mel a como diera lugar”. Con una campaña que aprovechaba el agradecimiento (obligado) del Presidente Zelaya con Chávez para propagar la tesis conspiratoria, que iba de lo falso a lo ridículo pasando por lo tonto y, según la cual, el Presidente buscaba emular a Chávez, maniobraría para quedarse en el poder, reelegirse ilegalmente e imponer una dictadura comunista: nosotros en el gobierno les íbamos a quitar a la gente sus hijos, a los tres años y les íbamos a quitar sus casas y sus negocios. El chafarote García repite esa tontería mientras escribo. Y que nos invaden Nicaragua y Venezuela!!

Segun un amigo empresario, el diseño de esa campaña se hizo en Florida, en un Centro para la guerra sicológica. Pero la implementaron los barones de los medios, que empiezan a pagar el costo derivado de la apuesta perdida. Nadie les cree ya. Los medios golpistas se han ganado a pulso el odio popular y el rechazo de sus propios auditorios (Ayer perdía egolpismo la encuesta que habia organizado El Heraldo). Desde el día del golpe, cuando nos manifestábamos pacíficamente en San Pedro, un pelotón de soldados, que no había podido desalojarnos del Parque, se destacó a cuidar La Prensa, que la Resistencia ha llamado a no comprar ni leer y para la cual no debería escribir tampoco un hombre decente. No sólo los “barones”. Empresarios de otros rubros se asociaron para el golpe, e hicieron “colecta” para alimentar a la bestia.

En el planteamiento del golpe participan empresarios de la industria, del sector financiero y de servicios. El lobby de L. Davis contratado en Washington para apoyar al golpismo reconoce como principales interlocutores y pagadores a Camilo Atala de Banco FICOHSA y a Jorge Canahuati con el valioso aporte de Antonio Tavel Otero.

El COHEP y las Cámaras no hubieran avalado el golpe, desde el mismo 28 de junio en un “Comunicado Oficial”, sin las instrucciones de los jefes de cuatro grupos como: 1. Camilo Atala por los banqueros. 2. Miguel Facussé, Kaffie y Lippman por los industriales de la transformación. 3. Juan Canahuati y sus hijos en representación de los maquiladores y 4. Adolfo Facussé de la ANDI. Otros apoyaron después con dinero, contingentes de empleados pagados para la camisita blanca, mercenarios para interrumpir y desprestigiar las manifestaciones del Frente de Resisitencia y las transnacionales (del petróleo y servicios) como Seabord alimentaron al lobby golpista afuera, publicamente.

Por contraste, media docena de grandes empresas estadounidenses y sobre todo las vinculadas a los parques industriales han objetado los abusos ante su gobierno y solicitado que se exija la restauración de los derechos civiles de manifestación y asociación y expresión. El multimillonario y filántropo Anderson condenó abiertamente y denunció la barbarie del golpe en EE.UU.

Imposible ignorar que, en su mayoría, los aludidos son inmigrantes, algunos de primera y de segunda generación, provenientes la mayoría del Medio Oriente. Claramente han asumido y sobre todo los árabes un liderazgo, que se va convirtiendo en un estigma, a punto de provocar xenofobia. Por hoy, lo que más los asusta mientras se llevan bolsas de dinero al extranjero es su propio reflejo en el espejo. Ya sacaron cuentas sobre el costo que no habían calculado del golpe, según la banquera Midence, tres mil millones en el primer mes y empeorando. Luego se dan cuenta que Mel viene. Y le quieren echar la culpa a los chafas y convertirlos en chivos expiatorios !cuando nada hubieran hecho sin su aliento y dinero! Pero al dar un golpe clasista, los empresarios se han puesto en la mira de un conflicto de clases que quien sabe si puedan ganar. Y nos han arrastrado a todos los demás consigo. Ahora estan piden cacao y declaran que aceptan el retorno con el Plan Arias, pero han creado un monstruo que no controlan.

0 Comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Comenta lo que gustes, critica, aconseja o dinos cualquier cosa que desees, pero no olvides evitar ofender verbalmente... gracias.

techieblogger.com Techie Blogger Techie Blogger