Oscar Ugarteche
Alai-amlatina

Debajo vean las dos noticias, una a continuación de la otra, y la conclusión cae sola. Para que quede claro dónde se ubica Estados Unidos en el conflicto hondureño: en el lado de que Zelaya no haga nada.

Dice AFP que “El régimen de facto de Honduras cerró este lunes 28 de septiembre de 2009 dos medios de comunicación tras decretar la restricción de libertades públicas, al tiempo que el derrocado presidente Manuel Zelaya pidió a la comunidad internacional actuar de inmediato para evitar un magnicidio.

Al cumplirse este lunes tres meses del golpe de Estado del 28 de junio, que sacó a Zelaya del poder, cientos de zelayistas se concentraban en el sector este de Tegucigalpa esperando marchar hacia el centro, pero no estaba claro si la manifestación sería permitida por las autoridades de facto.

Los dirigentes de la Resistencia Nacional contra el Golpe de Estado han insistido en que su lucha tiene un carácter totalmente pacífico y que en esa línea se mantendrán hasta lograr el retorno del orden constitucional al país.

La noche del domingo, el gobierno divulgó un decreto que restringe las libertades públicas de locomoción, expresión del pensamiento y reunión pública, el cual también autoriza a la policía a efectuar detenciones sin orden judicial previa.

Tras el decreto, en la madrugada de este lunes, efectivos militares y policías allanaron los locales de la radioemisora Globo y del canal 36 de televisión y los sacaron del aire, según constató un periodista de la AFP.

Ambos medios eran los dos únicos de cobertura nacional que mantenían una línea de clara oposición al régimen de facto encabezado por Roberto Micheletti.”

En Washington la respuesta no dejó esperar. No quieren que Zelaya dirija nada ni que haga nada sino que espere el final del gobierno de Micheletti o la solución que ellos plantean con Arias. Es una posición estadounidense para reafirmarnos a los latinoamericanos que no están dispuestos a aceptar un gobierno en la región que no les simpatice. No hay más análisis posible. Menos cuando la base militar de Palmerola está en juego y el FMI les dio el apoyo al día siguiente que el Departamento de Estado le suspendió el apoyo financiero, muy limitado, por cierto.

El embajador de EUA Anselem ante la OEA calificó las acciones del gobierno de facto de Honduras como "deplorables y tontas", pero a la vez criticó duramente al derrocado presidente Manuel Zelaya, al que instó a dejar de actuar "como una estrella de cine" y "portarse como un líder", llamando a la paz.

La expulsión de diplomáticos de la Organización de Estados Americanos (OEA) y las amenazas a misiones diplomáticas en Tegucigalpa son actos "deplorables y tontos porque no sirven a los intereses de Honduras ni del régimen golpista en sí", sostuvo el embajador alterno estadounidense ante la OEA, Lewis Amselem, ante el Consejo Permanente que debate la situación en Honduras.

Es decir, Washington no defiende aquello que antes defendió cuando le convino sino, que como en Chile en el 73, avala el golpe.

Dice el embajador Anselem, que constituyen además un "insulto a la comunidad internacional" y al organismo interamericano, según el cual a Washington lo que "más" le preocupa es la decisión del gobierno de Roberto Micheletti de emprender "acciones contra las libertades civiles" al decretar la víspera restricciones de la libertad de reunión y opinión.

El representante de Estados Unidos ante la OEA realizó también duras críticas a la actitud de Zelaya, quien el sábado llamó a la "ofensiva final" y llamó a sus seguidores en todo el país para que marchen a Tegucigalpa este lunes, cuando se cumplen tres meses del golpe de Estado que lo derrocó.

Zelaya "tiene que portarse como un líder y enviar mensajes claros que expresen puntos de vista de manera pacífica, tiene que dejar de hacer acusaciones y de actuar como si fuese una estrella de cine", criticó Amselem.

A Estados Unidos no le interesa la democracia en América latina, y menos en Honduras. Le interesa el mensaje: no van a dejar que nadie más se salga del redil. Es importante porque es un cambio de los neoconservadores en la era Bush que ignoraron a América latina. Ahora les importa otra vez. ¡Qué problema! Si Zelaya gana en Honduras, es posible el retiro de las siete bases de Colombia. Será la señal de la debilidad estadounidense en la región. Washington lee el triunfo de Zelaya como el triunfo de Chávez. Ese error los esta llevando a desprestigiarse aún más en la región tras los 8 años de Bush. Obama no necesita enemigos internos en el departamento de Estado.

Óscar Ugarteche, economista peruano, trabaja en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, México. Es presidente de ALAI e integrante del Observatorio Económico de América Latina (OBELA) www.obela.org

Fuente: http://alainet.org/active/33323

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