Por Marco Antonio Madrid
Escritor y catedrático universitario
madrizel2005@yahoo.com

El cinismo como parte de la naturaleza humana es de vieja data, tiene la edad de los hombres. Expondré grosso modo –sobre todo por la estrechez de espacio- esa forma de ser que se ha puesto tan de moda en los últimos días en nuestro país, sobre todo por los golpistas.

Este artículo lleva el nombre de una de las obras más significativas de Peter Sloterdijk, quizá el filósofo alemán más importante de la posguerra. En el texto, Sloterdijk pone de manifiesto el cinismo de la sociedad contemporánea. La civilización ha adquirido conciencia de sí misma mediante el sufrimiento y el dolor, pero ese conocimiento de sí no es garantía de acciones correctas, sino todo lo contrario: es un obrar erróneo y enajenado, efectuado con absoluta conciencia. La sociedad contemporánea es cínica puesto que, teniendo la certeza de que se han caído todas las máscaras, continúa en el viejo escenario de la pérdida axiológica de los valores morales, éticos y religiosos. De esta forma, la filosofía de la sospecha de Marx, Nietzsche y hasta la sicología de Freud se ha convertido, en Peter Sloterdijk, en una certidumbre. Heredero de una filosofía profunda como la alemana y deudor de pensadores incómodos para la sociedad como Nietzsche y Heidegger, el filósofo Sloterdijk desarrolla un discurso que es dinamita en contra de la ilustración y el humanismo en una sociedad que ha perdido sus antifaces.

La visión de Sloterdijk sobre el cinismo de nuestros días es una de las más claras y fecundas, pero no siempre el cinismo ha tenido una connotación de inmoralidad, ya que, al buscar en la historia y sobre todo en la etimología, encontramos que el étimo de la palabra cínico es de origen griego y es posible que provenga del vocablo cinosargo, que era el gimnasio o lugar donde se reunían los discípulos de Antístenes en aquella Atenas del siglo IV a.C. Digo posible porque hay quien sostiene que deriva de la concepción que tenían los filósofos cínicos sobre la vida. El argumento toral del cinismo es que la virtud es el único medio de la existencia por lo cual el hombre puede lograr la felicidad. Fuera de la virtud no hay ningún bien posible. De ahí su desprecio por lo artificioso y convencional y su propensión a la vida sencilla y natural. De esto deviene la desfachatez en las acciones, utilizada como un arma para detonar a la sociedad inmersa en el mercantilismo y la enajenación. Uno de sus miembros más conspicuos fue Diógenes, que vivía en un tonel y despreció oro y plata por un rayo de sol, del que posteriormente Alejandro Magno dijo: “Yo, si no fuera Alejandro, de buena gana sería Diógenes”. Al que apodaban el “Sócrates loco” y que fue desterrado de su pueblo natal –Sínope- por arruinar las monedas abriéndoles hoyos con punzones. Con su acostumbrado sarcasmo, a la hora de partir les dijo: ”Ustedes me condenan a irme y yo los condeno a quedarse”. Luego fue capturado por piratas y vendido como esclavo, pero el negocio se arruinó porque cuando le preguntaron por sus habilidades dijo que la única habilidad que tenía era la de mandar.

Con el transcurso del tiempo, toda palabra sufre transformaciones en su significado, produciendo el fenómeno de la significación semántica llamado polisemia y registrado en el diccionario de la lengua española con el nombre de acepción. De tal forma que el vocablo cínico en la segunda acepción significa, de manera peyorativa, descaro, impudicia y procacidad en la práctica y en la defensa de doctrinas vituperables.
En nuestro país, en el actual contexto de golpe de Estado, nunca antes habíamos presenciado un cinismo tan grande y variopinto y con base homogénea. Empresarios golpistas, políticos de pacotilla, periodistas tarifados, seudointelectuales, comerciantes de la educación, abogados leguleyos, traficantes de la fe y uno que otro pobretón que con actitud lacayuna suda las calenturas de los oligarcas. Todos ellos, exceptuando a los pobretones que nunca les dan ni aspirinas para que suden la fiebre, tienen una amplia base numismática. En esta definición de desvergüenza pertinaz caben las acciones golpistas después del 28 de julio. Como ya dije, el cínico tiene conciencia de la naturaleza de su transgresión y sus actos son efectuados con el prurito de provocar.

Partiendo de lo antes expuesto, es natural la actitud irascible de los hondureños cuando, después de haber presenciado el apoyo absoluto a favor del golpe de Estado de la bancada nacionalista en el Congreso, miran los anuncios publicitarios de Pepe Lobo en los que afirma que lo que hay en Honduras es un problema de liberales y urge a Zelaya y Micheletti para que arreglen sus diferencias, ya que los pobres de Honduras no pueden esperar. Los aspirantes a diputados cachurecos manifiestan que aman a su país y el candidato a alcalde de la comuna sampedrana sostiene que los de la estrella apagada sí conocen los problemas de Honduras. Pero muchos ni habíamos nacido cuando los nacionalistas afirmaban conocer la problemática social de los hondureños, mas no sólo no los han resuelto, sino que los han agudizado con el escamoteo y el pillaje. ¡Vaya cinismo tan peculiar el del candidato a edil, que no alcanza para enojos, sino que causa risa! Las fuerzas militares que rodean la embajada de Brasil hostigan de día y de noche a la misión diplomática, a Manuel Zelaya y sus acompañantes utilizando emisión de ruidos de alta frecuencia e iluminando el inmueble con focos reflectores con luz intensa, todo con el propósito de evitar que duerman y llevarlos a la exasperación.

En la madrugada, los militares imitan sonidos animales, aúllan como lobos y perros, maúllan como gatos, rebuznan, silban, relinchan. Bueno, creo que debido a su naturaleza no les han de costar mucho las onomatopeyas. Comentando esta infamia, el ministro de Defensa de facto, Adolfo Leonel Sevilla, asegura que Zelaya debe sentirse agradecido porque le ponen música para dormir, ya que en otros países ponen bombas. Lo mismo dice Romeo Vásquez Velásquez, agregando que los militares celebraban su día y lo festejaban con música de Paquita la del Barrio –para continuar con lo animal- y la canción predilecta de la tropa era “Rata de dos patas”.

El ministro de la Presidencia de facto, Rafael Pineda Ponce, asegura que los verdaderos problemas del país son la delincuencia, la pobreza y el analfabetismo. Honduras es la segunda o tercera economía más pobre del continente, creo que solamente supera a la caótica Haití. Este señor pétreo ha estado en el poder desde siempre y, para solventar los problemas que enumera, ha hecho lo que cabe en cuatro letras de una palabra: ¡nada! Ya vienen las elecciones; los golpistas convocan, supervisan y escrutan, pero Matamoros Batson, del Tribunal Supremo Electoral, afirmó en Estados Unidos que las autoridades electorales son independientes y responsables de organizar comicios libres y justos.

Con todo este cinismo galopante y a estas alturas del conflicto, la restitución del Presidente no pasa de ser algo simbólico, pero no determinante para la causa popular. El tamal con todo y hojas de moroca ya está cocinado. Estamos a dos puyas, cual espada de Laertes con el filo envenenado. Si gana Pepe Lobo, caemos en poza azul –aguas profundas-; si el vencedor es Elvin Santos –el candidato del empleo ¿?- nos llueve, pero no trabajo, sino sobre mojado, pobreza sobre pobreza. Recuérdese que Elvin es golpista por antonomasia.

La abuela Mercedes, una señora progresista del occidente del país, al comentar sobre la situación actual, me dijo que si gana cualquiera de los dos candidatos pirujos del bipartidismo a Honduras no la salva ni la penicilina. Yo más bien creo, doña Meches, que hay que irnos encomendando al Santo Niño de Atocha, ya que después de semejante infección no nos rescatan ni con el ácido clavulínico.


Fuente: http://arlequinhn.blogspot.com/2009/10/critica-de-la-razon-cinica.html

0 Comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Comenta lo que gustes, critica, aconseja o dinos cualquier cosa que desees, pero no olvides evitar ofender verbalmente... gracias.

techieblogger.com Techie Blogger Techie Blogger